
El lenguaje forma parte de nuestra cotidianidad, es tan natural que muchas veces no somos consientes de cómo lo usamos, tal como dice Rafael Echeverría en su libro Ontología del Lenguaje, “El hablar nunca es un acto inocente”.
¿A qué viene esta reflexión?. El lenguaje además de definir “la realidad” que percibimos a través de los sentidos, también describe nuestras emociones, es la “llave maestra” para interactuar con los demás, es por ello que si aprendemos a utilizar ciertas palabras o expresiones podremos aumentar nuestro poder e influencia personal para impactar positivamente en nuestro entorno. He aquí algunos ejemplos:
“ Voy a tratar de …”: En este contexto, cuando utilizamos el verbo “tratar, nos da a entender que puede que no suceda eso que dijimos que íbamos a hacer, de entrada estamos presuponiendo la posibilidad que no se dé. Te propongo el siguiente ejercicio y observa la diferencia. ¿Qué pasa si yo digo:” : “Mañana voy a tratar de lograr la cita con….” y lo cambio por: “Mañana voy a lograr la cita con……” . ¿Cuál suena con más fuerza y nos compromete con nosotros mismos?. Conclusión, evita el verbo “tratar”.
“ Si, pero..” : Yo diría que esta es una de las más utilizadas. Cuando decimos “pero”, estamos restándole valor a lo que dijimos anteriormente. Qué pasa si empezamos a sustituirlo por “Y” o “aunque”. Ensáyalo.!! Es muy importante que tengamos en cuenta el uso de esta palabra especialmente cuando estemos dando “feedback” o haciendo un reconocimiento. Si vas a decir algo positivo a un supervisado reconócelo sin peros. En el caso de que existan áreas a mejorar hazlo saber a la persona en un momento diferente.
“Yo soy….”: Observa como te “etiquetas” , ¿Qué juicios tienes acerca de ti mismo? Yo soy despistado para las direcciones”,” Yo soy malo para los trabajos manuales”,” “Yo soy pésimo hablando en público”. Te invito a que revises estos juicios acerca de ti mismo, especialmente cuando éstos te restan valor, es el peor marketing que te puedes hacer a ti mismo.
Los terribles: Debo, y Necesito: ¿Cuántas veces al día decimos estas palabras? A veces me pregunto si después de aprender a decir: Mamá, papá y agua, las siguientes palabras que aprendimos a decir fueron: debo, y necesito. Es increíble como forman parte de nuestro lenguaje cotidiano. ¿Qué pasa si hacemos el siguiente cambio? Necesito lo sustituyo por “quiero”, debo por “decidir o resolver”.
Utiliza verbos en presente: En lugar de decir “voy a lograr la cota de ventas”, lo podemos cambiar por “estoy logrando la cota de ventas”
Cuidado con el uso de los condicionales: Un ejemplo podría ser: “Si me graduó me cambio de trabajo”, lo podemos cambiar por: “Cuando me gradue, me cambio de trabajo”.
Evita los diminutivos: A veces, tenemos la costumbre de minimizar lo que queremos u obtenemos ejemplo: me gano un sueldito, tengo una casita, me compré un carrito. Démosle el justo peso que tiene cada uno de los logros. Me gano un sueldo, tengo una casa, me compré un carro.
Como siempre, espero que estas breves recomendaciones te sean de utilidad.
Éxito.
Image: Salvatore Vuono / FreeDigitalPhotos.net
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Excelente, muchas gracias…